“Esfuércense y cobren ánimo; no teman ni tengan miedo de ellos, porque el Señor tu Dios es el que va contigo; no te dejará ni te desamparará.” (Deuteronomio 31:6)
Los cambios, las dificultades y las responsabilidades pueden despertar temor en nuestro corazón. En este pasaje, Moisés está por despedirse del pueblo y les recuerda una verdad que sigue siendo vigente: la fortaleza del creyente no depende de sus propias capacidades, sino de la presencia constante de Dios.
El mandato es claro: esfuércense y sean valientes. No porque los problemas desaparezcan, sino porque Dios promete caminar con nosotros. Su presencia nos sostiene cuando las fuerzas faltan, nos guía cuando no sabemos qué hacer y nos da paz en medio de la incertidumbre.
Recuerda que Dios no te abandona. Él permanece fiel y cumple sus promesas. Puedes avanzar con confianza, sabiendo que el Señor va delante de ti.
Que tengas una excelente semana Dios te bendiga saludos.
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